Uno de los aspectos que más nos interesa en este blog, es la aplicación de las energías renovables en la arquitectura. El BIPV de Martín Ferrero propone una piel solar para edificios mediante vidrio laminado fotovoltaico. Este método está muy alineado con los sistemas de energía solar que solemos seguir en nuestro blog. Son los que más evolucionan, y mejor se integran en los edificios. Nos estamos refiriendo a tecnologías que van más allá de unos paneles fotovoltaicos, concretamente a métodos que consiguen crear una piel solar arquitectónica. Este método tiene un nombre: BIPV (building integrated photovoltaic).
El arquitecto Martín Ferrero lleva tiempo investigando en la aplicación del vidrio laminado fotovoltaico. Se trata de un sistema basado en una lámina delgada de silicio amorfo que sirve para crear una integración completa. Este panel tienen capacidad para instalar superficies curvas a partir de módulos hexagonales.


El vidrio fotovoltaico no es más que vidrio templado con finas capas de silicio amorfo. En esas capas, mediante láser, se diseñan e interconectan las células que componen cada unidad. Por eso, el silicio amorfo hidrogenado evita muchos de los inconvenientes que presenta el silicio cristalino cuando se utiliza como sistema BIPV. Además, este método combina una capa de estructura, una capa de montaje y una capa activa con vidrio fotovoltaico. Esta última puede ser opaca o translúcida.
En el siguiente vídeo hay un ejemplo de aplicación de dichas superficies solares sobre un estadio de fútbol. Podrían aplicarse también en zonas de parking y recarga de vehículos eléctricos, en realidad en cualquier cubierta. Se está trabajando en sistemas que puedan ser integrados en muros cortina y fachadas ventiladas.
Más información sobre el BIPV de Martín Ferrero, en su página de Behance.











