Los paneles Bio-Glass incorporan vidrio reciclado como único material. Durante su fabricación, el proceso lo calienta y lo aglomera bajo presión. No tiene aglutinantes, colorantes, cargas, u otras mezclas. Su color final depende exclusivamente del residuo empleado, manteniendo cualidades de una alta transparencia.

El color final depende del vidrio recuperado empleado en cada fabricación. Esta característica aporta una apariencia propia a cada superficie y evita recurrir a pigmentos añadidos. Su transparencia, junto con la posibilidad de elegir acabados lisos o antideslizantes, amplía las opciones de integración en interiores de distintas características.
Es un material sin poros, inerte, se presenta tanto con superficie lisa como antideslizante. Por eso los paneles Bio-Glass sirven tanto para encimeras y mostradores como para revestir paredes y suelos. Puede limpiarse con cualquier agente y disolvente, y perforarse y cortar con las herramientas adecuadas (diamante y agua). Las dimensiones máximas de estos paneles de vidrio reciclado son 2.800 x 1.250 x 23mm.

No sabemos hasta qué punto su producción es ecológica, ya que la empresa que lo vende (CoveringsEtc) no da información sobre su proceso de fabricación. Por ejemplo, es importan saber de dónde proviene la energía necesaria para obtener cada uno de estos paneles Bio-Glass.





