Xaynor: club privado de NEOM del que se desconoce su funcionamiento
NEOM anunció Xaynor en febrero de 2024, como parte de su colección de destinos turísticos en el Golfo de Aqaba. Han pasado más de dos años desde aquella presentación, y el proyecto sigue existiendo casi únicamente a través de imágenes conceptuales.
Xaynor se planteó como un club privado frente al mar, dirigido a socios y visitantes de alto poder adquisitivo. Pero lo cierto es que, dentro de NEOM, esto ya casi no sorprende. La mayoría de proyectos anunciados para el Golfo de Aqaba se dirigen al mismo perfil de turista: alguien con muchísimo dinero, que busca privacidad, arquitectura espectacular, servicios exclusivos, y una experiencia reservada a muy pocos.

El programa incluye piscinas privadas, restaurantes, spa, boutiques, espacios de bienestar y ocio nocturno. En realidad, muchos de estos ingredientes ya aparecen en otros desarrollos como Siranna o Norlana, que también incorporaban beach clubs, espacios VIP y todo tipo de comodidades orientadas a un turismo muy exclusivo.
El proyecto se sitúa entre paisajes rocosos de la costa, dentro de una zona apartada que refuerza su carácter discreto y reservado. La idea no es otra que ofrecer un entorno donde los visitantes puedan alternar entre privacidad, descanso y vida social.
En la actualidad apenas se han publicado más detalles adicionales. Tampoco parece que Xaynor haya avanzado tanto en presencia mediática como otros desarrollos de NEOM. Todo esto sugiere que puede haber quedado en un segundo plano dentro de la estrategia general del megaproyecto.


Una arquitectura que intenta parecer parte del paisaje
Xaynor es un diseño del estudio mexicano Sordo Madaleno Arquitectos. Desde el principio, el proyecto se presentó como una arquitectura inspirada en los wadis* y en las formaciones rocosas del Golfo de Aqaba. Según los renders, se pretende que las estructuras parezcan formar parte del paisaje. Igual que ocurría en Utamo o Siranna, la arquitectura intenta dar la impresión de no haber sido construida por el ser humano, sino de haber surgido de forma natural.
Las imágenes difundidas muestran una gran grieta en el terreno, recorrida por agua, vegetación y pasarelas. Sobre esa fisura aparecen piezas que parecen unir ambos lados del conjunto.
También destaca una gran entrada cubierta por un dosel, concebida como transición entre el paisaje y los espacios interiores. El agua tampoco aparece contenida en piscinas de geometría convencional, sino integrada en el proyecto como otro elemento natural.
Todo el lenguaje formal de Xaynor está pensado para reforzar la idea de un lugar preexistente, como si el paisaje hubiera sido ligeramente modificado para introducir actividades humanas.


Un proyecto visualmente potente, pero poco explicado
El principal problema de Xaynor sigue siendo la falta de información. La web de Sordo Madaleno Arquitectos no aporta planos, secciones, o dibujos que expliquen cómo funciona realmente el proyecto. De hecho, esta web se limita a proporcionar solo direcciones de email, links a redes sociales, y PDFs en inglés y español sobre el «about».
No queda claro si la gran grieta visible en los renderizados es natural o artificial. Tampoco se entiende si parte del programa se excava en la roca, generando espacios interiores a ambos lados del recorrido. Lo único que parece evidente es la presencia de estructuras que conectan ambos lados de la fisura. Probablemente se trate de vigas de hormigón o acero revestidas con materiales de aspecto rocoso, para mantener la ilusión de continuidad con el paisaje.
En cualquier caso, Xaynor vuelve a reflejar una de las características más habituales de los proyectos de NEOM: una narrativa visual muy poderosa, acompañada por una enorme falta de información técnica. Dos años después de su anuncio, sigue siendo más fácil entender la atmósfera que pretende transmitir el proyecto que su funcionamiento real.







