
Ya se están viendo cambios desde el exterior en las obras de la Plaza de la Encarnación de Sevilla, concretamente en los cuerpos de lo que serán algunos “troncos” de los parasoles del lado norte de esta moderna intervención urbana.
En contra de lo que se está leyendo en muchos medios, aún no se ha revestido nada, porque lo que realmente se está haciendo con las maderas de pino finlandés, procedente de un pueblo cercano a Munich, es montarlas sobre unos apoyos de hormigón. Estamos hablando de auténticos elementos portantes realizados con tableros que ya vienen meticulosamente recortados, y que son colocados de tal forma que constituyen así dichos soportes (troncos). Sí se revestirán los dos parasoles más grandes, cuyas estructuras están compuestas (cada una) por un cilindro de hormigón armado y una plataforma de tramado metálico encima.

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