Sandy Foster es aquella señora que reparó y amplió una pequeña cabaña victoriana, y que desde que apareciera en The New York Times, y por supuesto en IS-ARQuitectura_Prefab, se ha hecho medio famosa; pues bien, ahora está escribiendo un libro sobre esa joya romántica que es su refugio, y además está buscando a gente que también haya construido algunas de estas pequeñas casas, preferentemente con materiales recuperados y que estén decoradas en este mismo estilo (shabby chic, francés…).
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Estos bloques que se ven en la imagen están hechos de plástico reciclado, todo ese material de desecho proveniente de botellas, envases… y que puede ser reutilizado, en esta ocasión por una máquina llamada Byfusion creada por Peter Lewis, que lava, seca y compacta toda esa basura para crear unos bloques que pueden utilizarse como material de construcción, y todo ello a razón de 10kg de ladrillos en sólo 45 segundos.

Si reciclar contenedores de carga está siendo algo habitual en la arquitectura sostenible, e incluso hasta hemos visto silos convertidos en viviendas, ¿por qué no hacerlo a partir de aviones fuera de servicio? A esta conclusión llegó Francie Rehwald, una excéntrica mujer que se está construyendo la casa de sus sueños en unas 22,26 hectáreas de las colinas de Malibú (California).

Glass2 es un material innovador que es fácil de producir y con cualidades sostenibles, hecho con un 99% de vidrio reciclado, su aspecto es inconfundible y no engaña cuál es su procedencia pues es bastante translúcido, una propiedad que lo hace muy apetecible para determinadas aplicaciones. Se puede utilizar tanto para paredes de baño, cocinas, mostradores, pisos, tableros de mesas…
Entre sus características principales están:
- No contiene resinas
- De escaso mantenimiento, pues no se mancha. Antibacterias

Michelle de la Vega vive en Seattle y tras su divorcio se vio en la necesidad de aprovechar el espacio de un garaje (23m2) para transformarlo en una pequeña vivienda, actuando ella misma como contratista y utilizando materiales recuperados, gastándose un total de unos $32.000.
