
En nuestro blog hemos visto varios ejemplos de edificios con cubiertas ajardinadas, es algo habitual en cualquier proyecto que quiera reducir su huella de carbono, incluso hasta suele presentarse como una opción en pequeñas construcciones prefabricadas sostenibles, de las llamadas ‘oficinas para el jardín’. Aunque pueda ser verde dentro de unos años, el hormigón hoy día sigue siendo responsable del 5% de las emisiones de CO2 en el planeta, la culpa la tiene el método de fabricación del cemento, por eso resulta extraño, y hasta poco coherente, ver un edificio como el de Villa BIO, cuya estructura es íntegramente de hormigón armado, y con una azotea verde; esto que no la convierte en una ‘casa verde’, pero al menos reduce su huella.


El contenedor con todas las modificaciones ya hechas, pero con un completo manual, planos y materiales para terminar de montarlo, al más puro estilo IKEA. Indicado para el propietario constructor.