
Este edificio en altura es en realidad la versión del siglo XXI del invernadero, para un lugar como Dubai, donde el suelo es bastante caro, y el agua dulce y cultivos locales escasean, pero con la peculiaridad de que está ideado para utilizar agua salada del mar debidamente desalinizada. Un proyecto así resulta viable en una ciudad acostumbrada además a tantas mega-estructuras.

Esta granja vertical hará uso del agua de mar para enfriar y humidificar los invernaderos, aprovechado luego el agua dulce condensada (que es almacenada en unos tanques) y utilizarla para regar los cultivos. En los esquemas se explica el proceso, funcionando la parte central de toda la estructura como una gigantesca chimenea, por cuyas paredes baja el agua de la condensación.

