
En Dunedin, un pueblo del Condado de Pinellas (Florida, EE.UU.) se va a construir una promoción de 25 viviendas adosadas que tendrá certificación LEED Net Zero Energy, lo que significa que a lo largo de un año cada una de estas casas tendrá un consumo de energía neta cercana a cero, o dicho de otra manera: que la energía se conseguirá en el propio edificio mediante fuentes de energías renovables, en esta ocasión con paneles fotovoltaicos y térmicos.
El proyecto Eco-Village tiene como objetivo proporcionar viviendas asequibles para todos, especialmente para el colectivo de policías, bomberos, personal sanitario, maestros… por unos $600 al mes. Este desarrollo se lleva a cabo básicamente con dos tipos de vivienda, de dos plantas (ver planos), todas ellas diseñadas para combinar la producción local de energía con una alta eficiencia (bajo consumo de electricidad y agua). Por eso se han incluido electrodomésticos que ahorran energía, iluminación con tecnología LED, riego por goteo en el jardín, ventanas de alto rendimiento térmico, gran aislamiento en fachadas,… y sistema de control energético, para que cada propietario pueda entender y aprovechar mejor los recursos.
Esta promoción ha sido posible gracias a la asociación entre la Autoridad de la Vivienda de Dunedin, que cedió los terrenos, el Condado de Pinellas para gestionar el proceso, y el Grupo Planet Green, que ha sido el encargado de incorporar toda la tecnología necesaria para hacer realidad este desarrollo.
A partir de un artículo en Inhabitat. Más detalles del proyecto en Green Planet Energy.









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